viernes, 10 de diciembre de 2010

Caminando sobre La Luna.

Una vez mas pasee por tu silueta, recorri tu espalda, tan fria como mi mano, caliente; senti la humedad de tu cuerpo, asi como el calor emanando de el, junto al mio, enfermo y asfixiado por un mal que no se rinde. Un olor a mango envolvia el ambiente, que se tornaba mas oscuro y al mismo tiempo claro, mientras caian las motas de algodon, que llovian sin parar sobre el piso del paisaje azul...

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